Recorte presupuestal de la UAM en materia de ciencia y educación

Escrito por: Rodrigo Martínez

El manejo de los recursos del país y que una parte del capital del país sea tomado por unos cuantos, se ha visto reflejado en recortes presupuestales anuales que han estado en aumento en todas las universidades del país, y en conjunto al sector educativo, esto es muy grave ya que afecta la estructura educativa así como a la calidad de esta, tan indispensable en el país para un desarrollo del mismo y de la sociedad en general, viéndose también afectada el área de investigación. En su plan presupuestal para el 2016, la Secretaría de Hacienda contempla recortes a las principales universidades públicas del país, entre ellas la UNAM, el IPN y la UAM; por su parte UAM sufriría un recorte de fondos por 112.5 millones de pesos: pasará de mil 677.5 millones a mil 565 millones, una caída de 6.7 por ciento; bajo ese contexto los miembros del Colegio Académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) exhortaron el pasado 4 de Noviembre del 2016  a la Cámara de Diputados lo siguiente: “que reconozca el valor de la educación superior y asigne a las universidades presupuestos mayores a los que se han previsto para 2017, cuando se proyectan recortes de recursos”.

En días recientes se han discutido y aprobado en las cinco unidades académicas de la universidad –Xochimilco, Iztapalapa, Azcapotzalco, Cuajimalpa y Lerma– planes presupuestales para 2017 en los que se contemplan recortes a los recursos destinados a la operación de las escuelas, que serían entre 10 y 15 por ciento menores respecto de los del año en curso. En específico cabe destacar que para Xochimilco, por ejemplo, el Consejo Académico aprobó el jueves un proyecto financiero de 133 millones de pesos, 15 por ciento menos que en 2016, cuando tuvo 156 millones y para lo que en la UAM llaman prioridad 2 (la prioridad 1 es el funcionamiento de la escuela) o gastos de inversión, como la compra de equipo, no se consideran recursos, por este motivo consejeros estudiantiles de la UAM Xochimilco, alumnos pertenecientes a la asamblea y otros universitarios protestaron ayer en la rectoría local contra la aprobación del proyecto argumentando que: “No tomaron en cuenta la oposición de todo un sector de la universidad”. Relataron que en la sesión del Consejo Académico (el organismo colegiado más importante) no fueron tomadas en cuenta las objeciones de los estudiantes, y aunque la legislación universitaria dice que el consejo debe participar en la planeación del presupuesto, lo cierto es que sólo les plantearon votar a favor o en contra.

Funcionarios consultados dijeron que el presupuesto fue aprobado por la vía institucional y respetando las normas universitarias. Se planeó conforme a un techo presupuestal planteado al Consejo por la rectoría general. Ésta, a su vez, hace estimaciones financieras a partir del proyecto presupuestal federal. Las fuentes indicaron que aún es posible incrementar el presupuesto para la unidad, dependiendo de lo que finalmente apruebe la Cámara de Diputados para la UAM.

Esto también ya se empieza a sufrir en universidades de otros estados, como la UAQ (Universidad Autónoma de Querétaro) donde El Rector Gilberto Herrera declaró: “existe riesgo de quiebra si no se atienden las demandas presupuestales”. Los recortes presupuestales a nivel federal, previstos para el 2017, ponen en riesgo de bancarrota a la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), ya que dos terceras partes de los recursos que recibe provienen de la federación, mientras que apenas un tercio es aportado por el gobierno del estado.

Por otra parte, advierten rectores de las universidades públicas estatales (UPES) del país que con la reducción del presupuesto aprobado por los legisladores, se verán afectadas las relaciones laborales con el sindicato y el cumplimiento en materia de becas, con lo que se afectará la operación de las propias universidades, también criticaron que los recursos asignados al desarrollo de ciencia y tecnología no cumplen con el compromiso pactado de una inversión mínima del 1% y argumentaron que: “En la compleja situación que vive el país la educación aparece como un signo de esperanza y por ello la universidad pública debe constituirse como un espacio fundamental del sistema social”.

Estos recortes con cada vez más descarados, solo tienen un fin: proteger los intereses de los dueños de las grandes empresas y lo hacen a través de sus organismos internacionales y nacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES). Y aunque algunas figuras de autoridades como el Rector de la UAQ, que pide sea revisado y modificado el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para rescatar a esa universidad, siguen siendo autoridades que no les interesa dedicar más presupuesto a la Educación Pública para poder desarrollar Ciencia y Tecnología, sino para ser la mano de obra calificada que aproveche los recursos de los trabajadores para irse a rendir a los pies de los empresarios. Cada vez los recursos se destinan más a mantener a la clase política que regula las leyes a conveniencia de los empresarios a costa de los servicios sociales para la clase trabajadora y sus hijos, que han ganado cada uno de sus derechos a costa de sangre y sudor.